En proceso de plena migración hacia el software libre

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En proceso de plena migración hacia el software libre

A causa de un caso de censura y posible espionaje de #Microsoft, me he visto en una situación comprometida. Por ello, estoy cerrando mi cuenta de live.com (con la consecuente pérdida de mi correo de Outlook.com, cuenta de Skype, usuario de Xbox, etc.), e intentaré en su lugar usar tanto software libre como sea posible.

Hay mucha cantidad de software privativo inevitable (drivers de Marvell y otros blobs, OS X en dual boot, Youtube y otras webs, etc.), pero la migración será en la mayor medida posible. Si bien el conflicto fue con Microsoft, quiero evitar que vuelvan a acontecer problemas similares con otras compañías y plataformas.

Entre las medidas ideadas, están: el uso casi exclusivo de Ubuntu y Android, la migración al servidor Kydara (¡gracias, [Pyrobisqit](/people/a50fbf40c3cb740f)!), mayor rechazo a los servicios de Google, mayor uso de contenido offline, presencia en GNU Social y Diaspora*.

Lamento las molestias que pueda ocasionar mi traslado.

Viviendo con el enemigo

Titular Enemigo
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Repasemos los acontecimientos. Me compré una Surface Pro 2, con su bonita Type Cover. A pesar de haber querido sobrevivir con Ubuntu GNOME y haber intentado (sin éxito) instalar Antergos, he permanecido en Windows 8.1. Formateé el Mac y dejé 8.1 como único sistema operativo. Instalé Office, uso frecuentemente mis 350 GB de OneDrive, apunto mis notas en OneNote, y mi estudio de programación es Visual Studio 2013. Me han regalado además un Nokia Lumia 630 (evidentemente, Windows Phone 8.1), e incluso como reproductor de música uso MixRadio. Por último, he creado mi primera aplicación de servidor con Azure y Windows Server 2012. Eso sí, con MinGW y node.js.

¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo un aférrimo fan de GNU, defensor del software libre y conocido enemigo de Microsoft, acaba viviendo de los productos de dicha compañía, haciéndose efectivamente esclavo suya? Y sobre todo, ¿cómo es que todavía no ha destruido todo símbolo de la compañía y comprado un Lemote Yeelong donde disfrutar por siempre de gNewSense?

No, no es porque me hayan apuntado en la cabeza para que los use. No, no es porque me haya vuelto un psicópata suicida. No, no es porque me hayan castigado. Y no, ni mucho menos, no es porque piense que Microsoft es lo mejor… del todo.

Es, principalmente, por el hardware.

Tanto la Surface como el Lumia resultan ser dispositivos de una considerablemente alta calidad. Tener una tableta convertible en un portátil convertible en sobremesa, y con la suficiente potencia como para editar vídeos 4k y ejecutar múltiples máquinas virtuales simultáneamente; junto con un móvil atractivo y potente con un premio inhabitualmente bajo… lo siento, es tentador. Es demasiado bueno, y no existen dispositivos equivalentes que corran software libre. Así que con la Surface fue la primera vez que aporté dinero a Microsoft (aunque la he devuelto tantas veces que no tendré que preocuparme porque usen mi dinero contra mí), y no precisamente por usar su bonico Windows. Pero en el Lumia no puedo cambiar el sistema operativo, y en el caso de la tableta he comprobado que los sistemas (GNU)Linux todavía tiene sus problemas para ir bien con pantallas táctiles HiDPI; ya ni siquiera drivers (que se han añadido con la típica eficiencia del software libre), sino la comodidad de la interfaz gráfica (GNOME 3.14 es el primer escritorio válido como entorno de tableta, pero todavía faltan pulido y apps por todas partes). Por tanto, he de conformarme con usar el sistema que promueve tecnologías como Secure Boot y Trusted Computing, creado por la compañía que monopolizó la informática desde los 80 con software altamente cutre. Y de paso, acabas por verte “forzado” a usar la suite de Office, Internet Explorer y hasta las apps de Xbox. Pero veámoslo por el lado bueno: OneNote es una aplicación muy poderosa sin equivalente en el software libre, WinRT es sublime, y Azure me ofrece servidores virtuales gratuitos.

Y he vendido mi alma a una empresa.

:)

Linux es tan 2008: Introducción a las alternativas

Titular Sistemas operativos (editado)
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Un sistema operativo, ¿qué es? Millones de personas te lo definirán como “el Microsoft ese”, lo cual en cristiano geek podría denominarse “el escritorio Windows”. Algunos van un poco más allá y te diferencian entre Windows, Mac y Android. Los que más saben hasta te meten “Linux” en la lista. Pero pocos saben realmente qué es un sistema operativo, y por tanto qué te ofrece, cómo funciona y por qué es importante.

¿Qué es un sistema operativo? Pues son programas que te ofrecen lo “básico”. Eso es todo. Aunque, de sobra evidente, esta definición se observa bajo un criterio muy subjetivo. Si intentamos ser un poco más profesionales, podríamos decir que está formado por un gestor de arranque, un kernel, sus drivers, las librerías nativas, un conjunto de herramientas y una interfaz de usuario. Que en el fondo es decir lo mismo, pero más geek. De todas maneras, esta definición sigue estando abierta a una combinación tremenda de funciones, diseños y conceptos en general. Es por ello que no hay únicamente un sistema, que hay espacio para una combinación abismal de sistemas: el software, como dijo Keith Curtis, es infinitamente maleable. Puedes hacerlo de cualquier manera, usando unas herramientas u otras, con una distinta jerarquía en el código fuente, que use este u otro algoritmo, que se presente al usuario así o asá, que incorpore características o sea más simple… la tremenda libertad creativa permite que un ordenador pueda ser tanto como el ser humano sea capaz de aprovechar de él, y esto se ve claramente representado en el sistema operativo.

A todo esto, quiero decir que no tenemos que pensar que un sistema operativo es algo que está ahí, estático e inmutable. Windows, OS X, (GNU)Linux, iOS, Android… ahora están ahí y son así, pero los últimos 10 años demuestran claramente que siempre hay una tendencia al cambio y a la evolución. Al fin y al cabo, Windows era el rey hace nada, y hoy día el kernel más popular es Linux (no en el escritorio, pero vamos).

Pero a todo esto: sí, muchos hemos apostado todo este tiempo porque los sistemas tipo (GNU)Linux han de destronar a Windows, debido a su alta calidad en comparación (seguridad, estabilidad, personalización, variedad, calidad de código). Pero seamos sinceros. ¿De verdad Linux es ya la solución?

Linux se creó un poco con la idea de clonar Minix, siguiendo los estándares de UNIX. Teníamos las herramientas de GNU, la metáfora “todo es un archivo”, el clásico servidor X11… esto, claro, a principios de los 90, porque rápido empezó a engordar: Qt y GTK+, SELinux, herramientas tipo LLVM, LXD, zRAM, systemd, kPatch… como unos pocos ejemplos importantes. Junto con la cantidad masiva de drivers en el kernel, se evidencia así que Linux ha engordado demasiado. No tenía un rumbo fijo, y las bases de UNIX (ya de por sí bastante deterioradas debido al acomplejamiento que sufrió entre los 80 y los 90) se han perdido totalmente. No hay forma alguna de salvar el desastre: Linux se derrumba poco a poco. A medida que se van añadiendo ideas sin un concepto claro de cómo encajarlas, los sistemas operativos engordan, se vuelven más lentos y al final pierden practicidad. De esto no nos salva ni la ley de Moore (que, por cierto, parece ser falsa, como van demostrando los últimos Intel y los procesadores de Adapteva).

¿La solución? Hay que comenzar de nuevo. Otro sistema operativo ha de surgir. Que Linux se quede para los “geeks no-freaks”, si es que eso existe, y a lo mejor al usuario del hogar. Pero necesitamos algo diferente: más puro, eficiente, sencillo, potente y productivo. Vamos, mejor. Y como el software se puede hacer de infinitas maneras, es posible crear infinitos sistemas operativos. De hecho, es bastante probable que ya exista la alternativa, aunque no sea muy conocida ni entre los “enterados” de la informática.

Se me han venido tres alternativas tanto a Windows como a Mac/iOS y Linux en general, después de hacer mis (re)investigaciones.

La primera es ReactOS. Me diréis “eso es un clon de Windows NT, es feo, ¡feo!, ¡te odio!, ¡nuestra relación no tiene sentido!, ¡te hice los cuernos y me encantó!”. Vale, vale, entiendo vuestra furia. El Registro es feísimo. Pero después de todo, ReactOS tiene unas ideas que seguir estrictamente, y así pulir el sistema tanto como sea posible. El propio kernel no está mal diseñado, y de hecho es una de las pocas cosas que en Microsoft se dedicaron a trabajarlas. Y en realidad, ni es necesario mantener Win32: existe la posibilidad de mantener NT como el núcleo ligero y rápido que ya ha logrado ser (más estable, plis), y construir sobre él unas APIs más simplificadas, jerarquizadas y útiles. Vamos, algo como WinRT, pero que la gente se tome en serio. He estado experimentando con las últimas SVN de la 0.4, y todo parece ir bastante bien, así que confío en la posibilidad de que un día nazca un proyecto basado en ReactOS que cambie las reglas del juego (y no, no es WôÓS).

Luego tenemos ya una alternativa más seria. Haiku. Al igual que ReactOS clona a Windows, Haiku clona a BeOS. La diferencia entre Haiku y Windows, por tanto, es que en Haiku se copian buenas ideas. Esto es muy fácil de comprobar usando el sistema y creando un programa sencillo en C++. El cambio entre NT y Haiku es abismal, y el sistema poético gana por goleada. Es obvio que las tecnologías que este proyecto ha adoptado son dignas de que la propia Google les financie mediante las GSoC, y otras tantas donaciones como los Mac Mini de Mozilla. Es difícil describir lo bello que es este sistema operativo mediante palabras, es algo que hay que experimentar por uno mismo. La armonía en las bibliotecas, en las herramientas, en el kernel, el gestor de ventanas integrado, las interfaces gráficas de las aplicaciones, la configuración… es todo muy bonito y refinado, al igual que un haiku. Sé que el sistema no se llama así por ser metafórico, pero no podría tener nombre mejor.

Y por último, Plan 9 (que ejecuto, eso sí, como su fork 9front). Este sistema es ampliamente ignorado y minusvalorado, así que hay que tratarle con cuidado. Es demasiado inhabitual jugando en contra de los conceptos de WIMP y de diseño tradicional de sistemas. Digamos, que si Haiku es limpio, Plan 9 es impoluto, aunque su cara no sea muy de hacer amigos. O sea, tecnológicamente hablando es casi perfecto, aunque para el usuario pueda resultar caótico a simple vista. Esto se debe a que ha sido desarrollado por Bell Labs como un comienzo nuevo tras los desastres de UNIX. Muchos de sus conceptos fueron reutilizados y otros nuevos se añadieron, buscando siempre la máxima simplicidad en todo el sistema, desde el detalle más oscuro del código fuente hasta el gélidamente vacío escritorio. Implementa el concepto de “todo es un archivo” hasta el límite (puedes hacer capturas de pantalla copiando el archivo del display, y que un servidor FTP se use como una carpeta más dentro del sistema de archivos), utiliza un dialecto de C atípico pero práctico, su gestor de ventanas Rio es increíblemente flexible y simplista (que ni siquiera minimalista)… Todo esto se traduce en un software de calidad increíblemente excelente, pero por desgracia difícil de ser apreciado.

¿Cuál es mi propuesta para reemplazar Linux entonces? Bastante flexible, siguiendo tres conceptos para definir al usuario de ordenador (sí, no hablo de un único sistema que haga todo, eso sería muy estúpido, porque no existe una única solución para todos):

  • Playblock: En este grupo entra la informática “del hogar”, esto es, entretenimiento y ofimática básica. Debido a su simplicidad, limpieza y alto rendimiento, Haiku es la solución a nivel teclado/ratón (ya veremos qué hacer con interfaces táctiles).
  • Workblock: Aquí entra el que trabaja en ofimática avanzada, diseño gráfico, creación de multimedia o programación para trabajo. Tanto NT como Haiku pueden cumplir lo que el usuario busca, esto tendría que resolverse por cada caso individualmente.
  • Hackblock: Es el grupo de los hackers, de los que programan por diversión y se ponen a enredar cada cosa que se les ocurra. No tengo ninguna duda, Plan 9 es la solución ideal, es una especie de playground gigante donde hacer cualquier cosa que se te ocurra. Y además, es un buen desafío :P

Y a todo esto, hace falta una conclusión. Linux ha envejecido ya, dejadle morir antes de que se ilusione demasiado con su fama. Ahora mismo necesita mucha optimización para ser un gran sistema, en unos años puede que no sea posible. Así que es mejor dejar paso a nuevas ideas. He propuesto las mías, cada cuál que decida qué es mejor. ¿Que MenuetOS es el mejor sistema porque tiene un rendimiento supremo y puede funcionar de sobra en sistemas embebidos y miniordenadores? ¿Que a lo mejor prefieres AmayaOS porque es más chulo? Bueno, son propuestas. En cualquier caso, sean mis ideas buenas o no, que se reemplacen las que se pensaban que eran mejores, porque han fallado.

Y yo ni me di cuenta hasta hace unos pocos días.

¡Feliz año nuevo 2015!

P. D.: Sí, se me ocurrió GNU HURD. Pero es que ni ellos están interesados en que surja algo útil. Poh vale.

¿Bloggear? IT’S NO USE!

IT'S NO USE!-12-2014.12.21-10.36.12
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Supongo que ese es el problema que he tenido últimamente por acá. Silver me ha atacado con sus poderes over 9000 y me ha destruido 3 horas de productividad y de sueño. Por poner el ejemplo más reciente. Así que, por algún motivo, tengo pendiente de hablar como cosas como mi vida con un iPhone y un Lumia, pero me he retrasado tremendamente y no hay nada publicado desde mi review de Perfectopía. Sorry :( Bueno, ¿y qué he hecho en este tiempo? Así repasando voy a estar, que de esta manera me puedo introducir en el 2015 con las cosas claras en la cabeza… Pues bien, diría que esto…

  • Estudio y saco suspensos. Maravilloso.
  • Me han regalado un superawesome Nokia Lumia 630. Puede que no te deje hacer selfies o fotografías tridimensionales, pero sigue siendo un móvil atractivo, funcional y estable. Una lástima que Windows Phone no sea software libre.
  • También me regalaron mandos de Dreamcast. Recordáis que soy fan de SEGA, ¿no?
  • ¡Soy oficialmente un desarrollador de Windows licenciado! O sea, pagué la licencia anual de 14€. Sep. Así que ya sabéis lo que significa eso: puedo subir apps Metro a la Tienda Windows (incluido Windows Phone). Junto a mis licencias de Chrome Web Store y Ubuntu Software Center, las posibilidades son inimaginables :D
  • ¡Voy a continuar trabajando con la app de SEGA Nerds, por motivos evidentes!
  • Tengo MUCHAS ideas más para programar, pero un felino humanoide probablemente no pueda desarrollarlas todas. Y si puedo, se quedarán como sorpresa mientras :P
  • Ayer me convertí en Kim Jong-Un. Derrochaba swag. Tengo miedo. ;(
  • ¡Nuevo avatar! Si el feedback es positivo (que parece que lo es), será implementado oficialmente para el blog, en torno al 1 de enero. Yipi.
  • Mis lecturas habituales son ya “El libro de la política” (editorial DK) (no, no es de Donkey Kong) (es otro regalo de cumpleaños) y “Programming Windows Store Apps with HTML, CSS, and JavaScript, 2nd Edition” (Kraig Brockschmidt, Microsoft) (este es gratis). ¿Algún día conseguiré acabarlos? ¡Demasiadas páginas!
  • Últimamente parece que dibujo mejor. La imagen del titular, por ejemplo, la hice muy rápido, en unos 10 minutos, con la intención de publicarla en el artículo rápido. Ha quedado demasiado bien para lo que me he esforzado, siendo además mi primer dibujo de Silver en muchos meses, y que tampoco he practicado mucho. Bueno, veremos si acabo convirtiéndome en un buen dibujante…

Y eso es todo lo que se me ocurre que ha pasado últimamente. No está mal… meh… Así que sí, hacía falta actualizar un poco este blog, como mínimo para que no coja mucho polvo y tenga un post mensual. Pues nada… ¡Feliz Navidad y año nuevo 2015! P.D.: He tardado dos días en redactar este post. LOL.

Perfectopía

Portada Perfectopía
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Buscando pintar el lienzo del futuro.

Eso es lo que logra León Hernández mediante “Perfectopía”. Tenemos el lienzo, siempre en blanco, del futuro que se nos acerca. La manera en el que lo hizo fue simple: dejó que cada idea política obtuviese su victoria, pudiera añadir sus pinceladas en este mundo, en el futuro de la Humanidad.

Tenemos una sociedad clasificada en Planificados, Semiplanificados, Tradicionales y Libres. Debido a que esta nueva sociedad se basa en una atomocracia, en la que cada uno decide qué ideas políticas se aplicarán en su vida.

Es así como pinta el lienzo del futuro.

El retrato de los Planificados es un auténtico paisaje orwelliano, lleno de mentes apagadas viviendo reprimidos pero contentos por ello, en lo que frecuentemente se denomina Síndrome de Estocolmo, pero con unos límites ideológicos que, precisamente, acaban por romper esas ideologías y dejando meros sentimientos primitivos e imperfectos: odio e ira que se funden perfectamente con la lujuria, el orgullo y el amor al Gran Líder. Es esa máquina perfectamente calibrada, pero a costa de la dignidad, libertad e individualidad de la persona. Pinceladas suaves y cuidadas, pero de grises apagados, formando figuras estremecedoras. Y tanto empeño ponen, que acaban por intentar tapar la pintura que otros pusieran.

Los Semiplanificados y Tradicionales, por su parte, no son más que tu PPSOE de mercadillo, evolucionado con ciertos radicalismos. No hay mucho que comentar: sus trazos se sienten forzados, pintando un abstractismo con unos tonos variados pero muy apagados, unas personas con identidad y vida pero llevada con desentusiasmo se pueden apreciar sutilmente.

¿Y qué es el mundo para los Libres, aquellos a los que nadie les ha protegido bajo un paternalismo gubernamental? Es aquí donde las figuras son lívidas, dinámicas, variadas, coloridas, bellas. Es el verdadero esplendor de lo que el ser humano es capaz de desarrollar, un mundo de optimismo y de brillante futuro. Ciertamente, lo tiene todo para ser considerado una obra de ciencia ficción, al igual que un Van Gogh era incapaz de ser apreciado en su época. Pero creedme cuando os digo, que en la libertad es cuando Dios nos ofrece más vida y más felicidad. Y es eso lo que la novela busca reflejar.

Ignoraré la dificultad del autor para deleitar los gustos de los hábiles y críticos lectores, que hayan podido degustar esta obra y obtener una respuesta amarga a cambio. Pero a pesar de una cierta laguna de belleza lingüística (que además, no es que nos hallemos ante un guión de Belén Estéban) y de unas mínimas incoherencias que he hallado en los acontecimientos, puedo decir que su visión es bastante certera y reveladora.

Los Planificados, si no ha quedado claro (y lo debiera estar), son Podemos. Casi simultáneamente con la aparición de este libro, el partido liderado por los “indignados” tomó forma. Hoy en día ya es anunciado incluso como la mayor fuerza política del país, con menos de un año de vida y sin más mérito que sus populismos y su “democratización” en círculos. Y nos hallamos ante lo que podría abrir a una de las épocas más oscuras de la historia. León supo ver esto justo antes de que apareciesen, antes que casi todos los demás, que ciegos estábamos y juzgábamos imposible el crecimiento de un movimiento comunista a la magnitud que en estos momentos alcanza. Son, posiblemente, imparables. A menos que se revele su plan antes de que lo lleven a cabo. Y este libro puede ser de gran utilidad en esta tarea.

Por último, decir que en verano de 2013 este marzo, poco después de que se publicase la obra que acabo de criticar, había ideado algo parecido a la atomocracia: una democracia liberal con un “Fondo Común” que agrupase a los comunistas que acepten (voluntariamente) vivir su modelo de vida. Mi futuro aparentaba más bonito, sin duda…

Se pueden obtener más detalles sobre el libro en perfectopia.co.

Sobre la suspensión de mi cuenta en Twitter

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Hace menos de media hora (desde que empecé a redactar), he accedido a Twitter, hallándome con la desagradable sorpresa de que han reportado y suspendido mi cuenta de usuario. Solamente puedo visualizar tuits de otros usuarios y ver mis notificaciones, encontrándome con esto:

En respuesta a todo esto: desconozco cuál ha sido mi error. No recuerdo haber hecho nada que incumpla las normas de Twitter, por lo que sencillamente he solicitado (por formulario y por e-mail) que se me den detalles y se me rehabilite el pleno acceso a Twitter.

Y quien me haya reportado (asumo que la suspensión no ha sido solicitada por unos algoritmos), probablemente no lo hiciera bienintencionadamente. Desconozco, sin embargo, quién pudo ser (solamente se me viene a la cabeza que reporté otra cuenta por spam recientemente, qué ironía).

Bueno, aquí os dejo. Twitter ha cortado mi voz en el medio de comunicación que más frecuento. No puedo hacer más que esperar y seguir comunicando por GNU Social. Quien quiera unirse a mí, bienvenido sea.

Eso es todo, un saludo.

Mi reacción a Windows 10

Portada Windows 10 reacción
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Antes de todo… como ya me sabía todas las novedades gracias a los avances que Microsoft dio, a los leaks y a las predicciones, mi sorpresa se redujo a esto:

Y entonces… ¿para qué redacto esto? Pues por la mera intención de explicaros lo que opino de 10 en general, vamos. Nada raro, un artículo de opinión respecto la idea, ya que no tendré acceso a la Preview hasta mañana.

Aunque mi opinión, de hecho, puede reducirse a otro tuit:

Pero no vamos a quedarnos ahí, sino que desglosaremos las “innovaciones” que Microsoft ha incorporado a su nueva actualización, analizando “por encima” los parecidos con la competencia y si han conseguido aportar algo útil y único:

  • Aplicaciones móviles en ventanas. Esta era una de las premisas de Ubuntu móvil, la convergencia de apps móviles en el escritorio, y que además funciona desde 2012. De hecho, GNOME incorpora una idea todavía mejor: apps de escritorio que se usan cómodamente en tabletas. Eso  es productivo y moderno.
  • Multitarea simple con áreas de trabajo. GNOME Shell, Unity, o incluso Mission Control hacían eso ya antes. Y si os fijáis un poco, parece copiado directamente de las últimas versiones de OS X. Copycat total, vamos. Es de agradecer, aun así, que lo incorporen. Pero hay una cosa realmente nueva e interesante: el “tiling” de 4 ventanas simultáneas con Aero Snap (a lo Windows 1.0) y la opción para rellenar los huecos con más ventanas. Eso merece un aplauso.
  • Menú Inicio. Al parecer eso es algo revolucionario. Sin comentarios.
  • Convergencia de múltiples dispositivos: ¿Hola? ¿Alguien se acuerda de Canonical? ¿Esos que llevaban planeando la convergencia años antes que los de Redmond?
  • Nueva línea de comandos. Porque eso merecía ser mostrado como una nueva característica del sistema. Sólo la terminal de GNOME ya es superior, y hay muchas mejores que esa.

Y eso es todo, según tengo entendido. Esa es la gran transformación de Windows. No es más que un mero paso, casi simbólico, para desterrar Win32 y sustituirlo por WinRT/WinJS. Un paso que, eso sí, considero positivo, porque además de ser mucho más práctico y sencillo, WinJS es software de código abierto, toda una mejora para la compañía de Nadella y Gates.

Si bien aun son la misma compañía con ansias monopolísticas de luchar contra el avance de todo opositor y de quedarse con todo el botín cueste lo que cueste, el cambio se va notando lentamente. Por ahora, eso sí, no tengo motivo para volver a Windows. Lo descargaré, testearé, y lo guardaré en el cajón de las ISOs olvidadas. Fin.

P. D.: ¿¡QUIÉN FUE EL GENIO QUE TUVO LA OCURRENCIA DE LLAMARLO WINDOWS 10!? ¡¡¡DIEZ!!! ¡¡¡QUÉ HORROR, PARDIEZ!!!